Inauguramos la sección de colaboraciones de este blog con María Martín Villardón que esta semana se ha pasado por el Parque del Retiro de Madrid para acercarnos a las sensaciones de una impactante muestra sobre la trata de personas
Redacción y fotografía
MARÍA MARTÍN VILLARDÓN
Me esperaba fotografías, desagradables, pero sólo eso, imágenes. Pero no, ha sido algo más que eso, han sido instantáneas, sensaciones, olores y dolor.
El lunes por la tarde, a pesar del día polar vestido de nieve, ya de ligeras costras de hielo, fui a visitar la exposición JOURNEY ubicada en el parque de El Retiro de Madrid. Una muestra que ha pasado ya por varios países y que lucha contra la trata para la esclavitud sexual y promovida por la Fundación Helen Bamber.
Si hay alguna palabra que califique la muestra es la de impactante. Un viaje en el tiempo, desde la niñez hasta el abismo. Todo comienza con la infancia de estas mujeres, porque sí, todas las personas tenemos una infancia en la que tenemos sueños y deseos de que se cumplan. Con la partida de la inocencia, también se va la ilusión y comenzamos a darnos cuenta de que la vida no forma parte de estos sueños. Una frase del folleto que te dan me ha dejado pensativa: “Cuando era niña, siempre quería más de lo que tenía” ¿Son los sueños los culpables de nuestra caída en la humillación?
Cerraduras por las que lanzar miradas indiscretas, el antes, el todo iba bien, el estar en casa y en la escuela. Sonido, cerrar los ojos y sentir las risas y la ternura de voces infantiles que viven en un mundo de juegos. Atuendos, vestidos acordes con la nueva vida que vas a vivir. Primera vez, segunda vez, tercera vez… indiferencia. Lo más humillante los olores…
…los olores. No has entrado en este vagón, pero percibes un olor putrefacto, agrio, ácido que impregna todo el ambiente interior. La visión que contemplas es como poco, dantesca. Una cama pequeña, sucia y autómata que imita el sonido del lecho al ser ultrajado por un desamor y una nueva decepción. Suelo plagado de preservativos y muchos más en una cesta encima de la mesilla. Un espejo, en el que es mejor no mirarte y una cortina que te saca de allí y que nunca querrás tener. Te preguntas ¿Esto será realmente así? Por fin llegas al final, al final del recorrido y a la llegada de un túnel del que Elena, la protagonista de esta historia salió, pero del que tal vez muchas mujeres no salgan.

Ya en la calle, respiras y vuelves a percibir ese olor tan desagradable y característico, que no te deja indiferente. Aire frío en la cara y desasosiego en el interior. Y la última cuestión ¿Tiene la desesperación un camino tan corto para la existencia de estos engaños en pleno S.XXI?
Enlaces relacionados
☺ Madrid recibe la exposición “Journey” contra la explotación sexual


Meli!!!! Gracias por la publicación, ya sabes si tú tienes algo… Me dices, la Biperina siempre está abierta!!
Besitos!